Figueroa buscará que se declare su insania para tratar de reducir la pena que puede recibir por el asesinato de su esposa, Mercedes Kvedaras. Son varios los indicios y comportamientos del imputado que hacen sospechar a más de uno que incurrirá en esa estrategia.
Según trascendió, José Eduardo Figueroa buscará que se declare su insania para tratar de reducir la pena que puede recibir por el femicidio de su esposa, Mercedes Kvedaras. Son varios los indicios y comportamientos del imputado que hacen sospechar a más de uno que incurrirá en esa estrategia. En los pasillos judiciales ya dan por hecho esa versión. La defensa del acusado del crimen ocurrido el viernes pasado en el barrio privado El Tipal pasó a manos del abogado Juan Casabella Dávalos, quien tomó la causa el martes y ayer rápidamente pidió que se suspenda una audiencia en la que se iba a resolver el pedido de prisión preventiva que había elevado la fiscal penal de la Unidad de Femicidios, Mónica Poma, ante la jueza de Garantías 6, Sandra Espeche. Figueroa sigue alojado en la zona de Sanidad de la cárcel de Villa Las Rosas. Fuentes insistieron ayer que la estrategia para afrontar la causa será «hacerse pasar por demente».
Desde que fue internado en el hospital San Bernardo, luego de ser trasladado en una ambulancia del Samec en código rojo, Figueroa, de profesión abogado, se mostró en estado de «shock emocional», sin parar de llorar e incluso gritar. Eso sería parte de un montaje para tratar de instalar que hubo «emoción violenta». En el nosocomio fue intervenido quirúrgicamente por lesiones leves en la zona del cuello y en los brazos. Estas heridas fueron autoprovocadas, según investigadores, con la intención de montar una escena confusa y no para suicidarse.
Entre el viernes y el lunes Figueroa estuvo asistido por la defensora oficial Cecilia Martínez, pero ayer en la Justicia se notificó que el caso lo tomó Casabella Dávalos. El abogado, según fuentes del Servicio Penitenciario, habría tenido contacto el martes a la tarde con Figueroa. La jueza Espeche hizo el lunes el control de legalidad y ahora tenía prevista una audiencia para mañana, pero la defensa pidió postergarla, recién se haría el viernes.
Para los investigadores el caso está resuelto. Aún no trascendieron pruebas que puede ser más contundentes, como las imágenes de las cámaras de seguridad de la vivienda y de inmuebles vecinos en las que se lo vea a Figueroa sacar el cuerpo de Kvedaras hasta el auto. Luego el imputado manejó hasta la zona de la casa de un familiar directo de Figueroa, que también vive en El Tipal.
Desde el entorno sostienen que la relación del matrimonio atravesaba una fuerte crisis y que Kvedaras habría expresado que le tenía miedo a su marido.