Según la reconstrucción de la Policía, las víctimas habrían sido asesinadas por un hombre de 25 años, expareja de la mujer, quien luego prendió fuego a la casa e intentó quitarse la vida.
Una joven de 22 años y cuatro niños de entre seis meses y cinco años murieron ayer en una vivienda del barrio Matadero, en la localidad chaqueña de Quitilipi. Lo que inicialmente parecía ser un incendio domiciliario terminó revelando una escena de extrema violencia. Según la reconstrucción de la Policía, las víctimas habrían sido asesinadas por un hombre de 25 años, expareja de la mujer, quien luego prendió fuego a la casa e intentó quitarse la vida.
Dentro de la vivienda, los efectivos encontraron los cuerpos de otras cuatro personas. Dos menores estaban en un sector construido con madera y nylon, mientras que una mujer y una niña se encontraban en otra habitación. Un médico constató los fallecimientos en el lugar.
Las víctimas fueron identificadas como Rocío Aranda, de 22 años; su hijo Franco Aranda, de 4; sus sobrinos Adriana Barrios, de 5, y Bruno Barrios, de 4; y Bernardo Ávalos, de apenas seis meses, hijo de Rocío y del principal sospechoso. Los dos sobrinos eran hijos de M. A., hermana de la joven fallecida, quien vive a pocos metros de la vivienda y había dejado a los pequeños bajo su cuidado.
Con el avance de las pericias, los investigadores comenzaron a reconstruir la secuencia de los hechos. El jefe de la Policía del Chaco, Fernando Romero, explicó en declaraciones a Diario Chaco que, según las primeras conclusiones de la División Homicidios, los ataques se produjeron antes de que comenzara el incendio.
«Lo que la División Homicidios determinó en la escena del crimen es: primero la estrangula a la señora, a la pareja. La estrangula a ella. Después, la secuencia que sigue, degolló a los tres menores que quedaban dentro de la casa. Él toma a su bebé, que es el único hijo de él con ella», sostuvo Romero.
De acuerdo con esa reconstrucción, el sospechoso habría estrangulado primero a Rocío y luego atacado con un arma blanca a los tres niños que permanecían dentro de la vivienda. Posteriormente, habría iniciado el incendio y, con su hijo de seis meses en brazos, intentado ahorcarse.
«Ahí prende fuego la vivienda. Él se quiere ahorcar con el bebé en brazos. Lo sacan los vecinos. El bebé muere por inhalación de humo y él quedó inconsciente también», precisó el jefe policial.
