La Justicia de Salta condenó a prisión perpetua a Nieva por el femicidio de Nelly Alejandrina Juárez, de 67 años.
Nelly Alejandrina Juárez tenía 67 años cuando fue encontrada sin vida y con visibles signos de violencia en su vivienda de barrio 9 de Julio. Ayer, la Justicia condenó a prisión perpetua a su pareja, de apellido Nieva, quien reconoció su responsabilidad en el hecho y aceptó la pena en el marco de un juicio abreviado.
La sentencia fue dictada por el juez Leonardo Feans, quien lo declaró autor penalmente responsable del delito de homicidio doblemente calificado por la relación de pareja previa y por mediar violencia de género. Pese a que el condenado tiene 76 años, el magistrado ordenó su inmediato alojamiento en Villa Las Rosas.
El crimen
El hecho ocurrió el 2 de abril de 2025 en una vivienda de la zona sudeste de la ciudad. Tras el hallazgo del cuerpo, la fiscal de la Unidad de Femicidios (UFEM), María Luján Sodero Calvet, se trasladó al lugar y coordinó las tareas investigativas junto al Cuerpo de Investigaciones Fiscales y la Unidad de Investigación UGAP.
Desde las primeras horas de la investigación, la fiscal sostuvo la hipótesis de femicidio debido a las evidencias de violencia que presentaba la escena.
Las primeras diligencias permitieron la detención de6 años que mantenía una relación de pareja con la víctima. Un día después fue imputado de manera provisional como autor del delito de homicidio calificado por la relación de pareja preexistente y por mediar violencia de género. Durante aquella audiencia se abstuvo de declarar y la Fiscalía solicitó su prisión preventiva.
La investigación avanzó con numerosas medidas probatorias hasta que la autopsia practicada en el Servicio de Tanatología Forense del CIF determinó que Nelly Alejandrina Juárez había fallecido a causa de un politraumatismo y un traumatismo encéfalocraneano.
Abreviado
Con el avance de la causa, las partes arribaron a un acuerdo de juicio abreviado. En ese marco, Nieva reconoció haber cometido el crimen, aceptó la pena de prisión perpetua y renunció a recurrir la sentencia. La familia de la víctima también prestó conformidad al acuerdo.
