Neuquén: el Presidente defendió el equilibrio fiscal y volvió a cuestionar al kirchnerismo y al populismo. Anticipó que recibirá al Papa «con los brazos abiertos».
A poco más de una semana de la llegada del papa León XIV a la Argentina, Javier Milei eligió Neuquén para volver a proyectar su continuidad política. En la inauguración del nuevo auditorio de la iglesia evangélica bautista Jesús es Rey, el Presidente habló abiertamente de un segundo mandato, defendió el equilibrio fiscal y cuestionó al kirchnerismo y al populismo.
La actividad se realizó en el Día Nacional de las Iglesias Evangélicas y Protestantes. Milei estuvo acompañado por su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el gobernador neuquino Rolando Figueroa y la senadora libertaria Nadia Márquez (padre de la legisladora nacional). El templo, conducido por el pastor Hugo Márquez, tiene capacidad para unas 4.000 personas y fue financiado con aportes de la congregación.
Desde allí, el jefe de Estado dejó una definición directa sobre 2027. «Nosotros ya hemos cumplido con nuestras promesas y somos claros en lo que ofrecemos para un segundo mandato: no creemos en soluciones fáciles, no creemos en combatir el populismo con más populismo», afirmó. También dijo que pretende que el año próximo los argentinos puedan «elegir en paz» y sostuvo que busca «sentar las bases para el siglo de oro de la Argentina«.
La referencia electoral estuvo acompañada por una nueva ofensiva contra el kirchnerismo y la política tradicional. Milei contrapuso su gestión con «todo aquello que durante el último siglo» llevó al país, según su descripción, a altos niveles de pobreza infantil, una inflación del 200% anual y un crédito prácticamente inexistente.
En varios pasajes evitó nombrar directamente al kirchnerismo, pero lo incluyó dentro de su crítica a los gobiernos populistas y a las políticas basadas en emisión y gasto.
Moral «fiscal»
El Presidente volvió a presentar el equilibrio fiscal como una obligación moral. «No es justo que el Estado gaste más de lo que recauda y le pase la factura a las siguientes generaciones con deuda, o a los más vulnerables con inflación», sostuvo.
También aseguró que su gobierno tomó decisiones «partiendo de lo que es justo y no de lo que es políticamente conveniente» y prometió continuar bajando impuestos en la medida en que las cuentas públicas lo permitan.
«No es justo que el Estado gaste más de lo que recauda y le pase la factura a las siguientes generaciones con deuda o a los más vulnerables con inflación», afirmó.
El discurso estuvo atravesado por referencias religiosas. Milei habló de los derechos a la vida, la libertad y la propiedad, recurrió a parábolas bíblicas y vinculó las promesas de bienestar inmediato con la tentación de abandonar principios.
También destacó a la comunidad evangélica como ejemplo de organización social por haber creado instituciones sin esperar la intervención estatal. La congregación administra una escuela con 1.700 alumnos y una clínica con 30 especialidades.
Mensaje conciliador
La escena tuvo además un componente particular por el calendario. León XIV llegará a la Argentina el 8 de noviembre, en el marco de una gira por Uruguay, Argentina y Perú que se extenderá del 6 al 17. Será la primera visita de un Papa al país desde Juan Pablo II, en 1987.
Milei buscó anticiparse a esa llegada con un mensaje conciliador. Dijo que el país recibirá al pontífice «con los brazos abiertos» y aseguró que su presencia será motivo de «inmensa alegría y enriquecimiento espiritual para los argentinos». También dijo que será una oportunidad para reflexionar sobre los valores judeocristianos que reivindica.
Así, a una semana de recibir al jefe de la Iglesia católica, el Presidente utilizó un acto evangélico para volver a enlazar religión, economía y política. Y, con 2027 cada vez más cerca, dejó de hablar solo de continuidad del rumbo: puso en palabras la idea de un segundo mandato.
