La actriz cumplió 15 años como embajadora de Unicef Argentina y su sorpresiva visita revolucionó a la localidad de San José de Metán en la mañana de este miércoles cuando llegó a la Casa Mugica y compartió juegos y actividades con los niños, sus madres y los que trabajan en esa institución metanense que brinda contención a las familias de la zona oeste.
Natalia Oreiro cumplió 15 años como embajadora de Unicef Argentina y su sorpresiva visita revolucionó a la localidad de San José de Metán en la mañana de este miércoles cuando llegó a la Casa Mugica y compartió juegos y actividades con los niños, sus madres y los que trabajan en esa institución metanense que brinda contención a las familias de la zona oeste, en las serranías de la localidad.
“Salta es una provincia que me encanta, he tenido la oportunidad de venir como turista porque es un lugar hermoso y esta es la segunda vez que vengo como embajadora de Unicef”, dijo la actriz, cantante y empresaria en una entrevista.
“Donde hay una necesidad hay una urgencia y donde hay una urgencia siempre está presente Unicef a quien he acompañado a lo largo de estos 15 años a distintos lugares de la Argentina y también del exterior, porque también soy embajadora para Uruguay, mi país natal”, destacó Oreiro.
Sobre su visita a la Casa Mugica que se encuentra en el barrio El Jardín de Metán dijo que: “Hoy estamos aquí para acompañar a las familias de la comunidad en una crianza sin violencias porque entendemos que la crianza, si bien es algo personal de cada familia, es también parte de la sociedad en su conjunto y es por eso queremos darles herramientas a los centros y a las comunidades para que los vecinos se acerquen por si tienen dudas y brindarles materiales didácticos para que sepan que pueden pedir ayuda”.
“Seis de cada diez niños sufren violencia en la Argentina”
Oreiro quien se mostró muy relajada en la entrevista que brindó en el fondo de la humilde Casa Mugica, junto a María Elena Ubeda, quien es la representante adjunta de Unicef Argentina, fue contundente al asegurar que: “Seis de cada diez niños o niñas en la Argentina hoy sufren algún tipo de violencia física y doméstica”.
Sobre el recibimiento de los vecinos y autoridades metaneses, entre los que estuvo el intendente, José María Issa, dijo que: “La gente es muy amorosa. La verdad que uno recibe más de lo que da. Yo vine a acompañar esta mañana con ellos para formar parte de las charlas, también leí algunos cuentos para los niños más pequeños. Luego hicimos juegos con las familias, que en su gran mayoría son madres y a eso también lo queremos cambiar porque la maternidad y la paternidad deben ser compartida y no tienen que recaer solamente en la madre o en uno de los dos las responsabilidades de la crianza”.
Dijo que en esos encuentros salen preguntas y se brindan respuestas. “Queremos que se sientan reflejados en las vivencias de otras personas porque uno muchas veces no se anima a contar lo que le está pasando, pero cuando lo ves reflejado en alguien de tu vecindario, por ejemplo, te sentís con más herramientas, con mas fuerzas para poder pedir ayuda”.
Sobre los 15 años que lleva en Unicef dijo que: “En realidad trabajo con ellos desde hace más tiempo, pero desde hace 15 años que soy embajadora. Fue cuando estaba en el fin del embarazo de mi hijo que me nombraron embajadora para el Río de la Plata. Fue muy emocionante por la circunstancia en la que yo estaba maternando. Los primeros años de mi hijo acompañé todo lo que tenía que ver con la primera infancia y lo sigo haciendo”.
Sobre su visita a Salta, sus tradiciones y cultura sostuvo que “he comido varias veces las empanadas salteñas, son muy buenas y me gustan las humitas”.
La jornada especial fue organizada por la Secretaría de Primera Infancia, Niñez y Familia del Ministerio de Desarrollo Social junto a UNICEF Argentina, en el marco del proyecto Comunidades de Crianza. Se desarrolló un taller de “Crianzas Respetuosas” destinado a familias de la comunidad, promoviendo espacios de encuentro, reflexión y fortalecimiento de los vínculos familiares.
La casa padre Carlos Mugica de Metán
En la casa padre Carlos Mugica de Metán se desarrollan actividades orientadas a la promoción humana y el desarrollo social. Es un lugar de contención administrado por una comunidad eclesial de la iglesia católica, dependiente de la Congregación Pasionista.
“Nuestra casa lleva el nombre del padre Mugica porque su obra en Villa 31 nos inspiró en nuestros inicios y sobre todo su opción por los pobres y su necesidad de estar con ellos. En esta casa se desarrollan varios proyectos y se hace una red articulada con Tribunales, la Policía, el hospital y las escuelas. Un proyecto educativo funciona de 9 a12 y de 15 a 18 horas, con 100 niños que pasan por la casa a diario, cinco docentes y dos ayudantes que preparan la merienda”, dijo Gustavo Ortíz, quien es integrante del grupo que trabaja en la casa Mugica.
“Tenemos “banquitos” solidarios donde otorgamos microcréditos a emprendedores. También un taller de guitarra, folclore y canto. Por las noches funciona un bachillerato para adultos.
Los sábados damos catequesis a niños del barrio y de otros barrios cercanos. Estamos en el barrio El Jardín desde el año 1992”, destacó Ortíz.
“Nuestra casa es sostenida por nuestra comunidad «Mateo Perdía» y la comunidad de jóvenes «Francisco Murray«, algunos asistimos a diario y otros realizan tareas de gestión y administración. La casa es un punto de encuentro para muchas otras actividades del barrio, por ejemplo, reuniones vecinales y eventos en beneficio de los niños de la zona, como un cine móvil, circo, campañas sanitarias ,etc.”, destacó el integrante de la Casa Mugica de Metán.
