La Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Salta recibirá mañana viernes al documental “Sonidos, Barro y Piel”, una obra dirigida por Leopoldo Montero Ciancio que retrata el proceso de grabación del nuevo disco de Divididos.
La música como experiencia colectiva, el arte como puente y la universidad pública como espacio de encuentro de saberes y culturas. Bajo esa premisa, la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Salta recibirá mañana viernes al documental “Sonidos, Barro y Piel”, una obra dirigida por Leopoldo Montero Ciancio que retrata el proceso de grabación del nuevo disco de Divididos.
La actividad, titulada “La música como territorio: proyección documental y diálogo abierto en la universidad pública”, se desarrollará este 22 de mayo, en el Anfiteatro K de la UNSa, entre las 11 y las 12.30, con entrada libre y gratuita. Luego de la proyección, habrá un intercambio abierto con el director del filme.
La propuesta desde la Secretaría de Extensión de la Facultad de Humanidades, busca fortalecer el acceso democrático a la cultura y generar un espacio de reflexión colectiva sobre la música, las producciones audiovisuales y las formas en que el arte construye sentidos, memorias e identidades. Desde una perspectiva de extensión crítica, se entiende a la Universidad Pública como un espacio de circulación plural de saberes y experiencias culturales.
Montero Ciancio conoce desde adentro el universo de la banda liderada por Ricardo Mollo. Hace casi 15 años trabaja junto al grupo registrando audiovisualmente giras, ensayos y presentaciones. “Soy un trabajador del equipo de ellos desde hace unos 15 años, ocupándome siempre de registros audiovisuales y de acompañarlos en cada lugar de la gira”, contó.
De ese recorrido surgió la idea de documentar el nacimiento del nuevo álbum del grupo, lanzado el año pasado. “Me encomendaron dirigir esta situación y ver desde qué lado contar el lanzamiento del disco”, explicó.
El documental fue estrenado en noviembre en un evento multitudinario en el Movistar Arena, donde miles de personas participaron de una experiencia poco habitual: escuchar el disco completo, ver la película y compartir una charla con la banda, sin recital de por medio.
“Era un riesgo grande. Fue decirle a la gente: vengan cuatro horas a escuchar, mirar y desconectarse un rato de los teléfonos. Y salió hermoso”, recordó el director.
Desde entonces, comenzaron a multiplicarse las proyecciones por distintos puntos del país, siempre con una condición: que fueran gratuitas y abiertas. La lógica no fue la de los grandes circuitos comerciales, sino la de acercar el arte a espacios comunitarios, barrios, clubes, cooperativas y universidades.
“Tomamos la decisión concreta de que todas las proyecciones sean gratuitas y solidarias”, señaló Montero Ciancio. En ese recorrido, el documental pasó por centros culturales barriales, clubes sociales y espacios comunitarios donde, según relató, el impacto emocional superó cualquier expectativa.
“Hay lugares donde no suelen llegar proyectos artísticos de esta magnitud y la gente lo agradece muchísimo”, dijo. Y agregó: “Recorrer el país también te hace entender la dimensión que tienen los eventos culturales fuera de Buenos Aires”.
En Salta, además de la actividad en la UNSa, habrá funciones en el Museo Histórico de la universidad, en el centro de la ciudad. El realizador destacó especialmente el sentido simbólico de proyectar allí el documental.
“Nos encantó porque es un espacio que visibiliza una parte de la historia que a veces no es la oficial: la historia de los trabajadores, de las comunidades y de las minorías. Nos pareció muy noble acercar gente a ese lugar”, expresó.
La propuesta universitaria también incluirá un reconocimiento institucional a Ricardo Mollo en el marco del Programa Democracia, Memoria y Derechos Humanos de la Facultad de Humanidades. La distinción será entregada al director del documental, quien adelantó que posiblemente el músico envíe un mensaje de agradecimiento.
Durante las proyecciones, además del filme, se abre un espacio de conversación con el público. “La gente pregunta de todo. Cómo fue hacer el documental, cómo es trabajar con ellos, cómo se vive una gira”, relató Montero Ciancio.
El realizador también destacó que detrás de la potencia sonora de Divididos existe una sensibilidad profunda que muchas veces queda eclipsada por la imagen de “la aplanadora del rock”.
“Ricardo dijo, en un documental sobre Tilcara, que la aplanadora se puede medir en decibeles o en sensibilidad y silencio. A él le interesa mucho esa otra parte”, señaló. “Y creo que este documental muestra justamente eso: la otra aplanadora”.
Para Montero Ciancio, esa sensibilidad es también la que explica la filosofía de la banda de llegar a lugares donde muchas veces otros artistas no llegan. “Es parte de lo que ellos son. No es solo una banda que te aplana la cabeza. Hay una sensibilidad atrás de eso”, afirmó.
Incluso dejó abierta la posibilidad de una aparición sorpresa de algunos integrantes del grupo durante las actividades en Salta. “En Rosario y Tandil se dieron una vueltita para saludar a la gente que fue a ver la película. Dependerá un poco de la dinámica de mañana”, deslizó.
Sinopsis:
Mientras graba su nuevo disco, Divididos reflexiona sobre las herramientas emocionales que utiliza para la creación de música.
Duración: 48 minutos.
Ficha técnica:
Ricardo Mollo
Diego Arnedo
Catriel Ciavarella
Dirección: Leopoldo Montero Ciancio
Realización audiovisual y montaje: Juan Pablo Tristán
Asistente de montaje: Bruno Scattolin
Asistente de producción: Martina Mollo
Grabación audio entrevistas: Jonatan Acosta
Mezcla canciones: Facundo Rodríguez
Post Producción de audio: Nacho Esbó
Fotos: Ignacio Arnedo
Entrevistas: Darío Sztajnszrajber, Ale Vázquez.
Realización potrero y taller pintura: Emiliano Pellarolo, Pablo Orellana.
Grabado entre 2019 y 2025.
Año de publicación: 2025.
