Por el caso hay 5 detenidos. La autopsia revelará cómo la mataron. Los pesquisas aguardan que se quiebre el pacto de silencio.
Una tragedia anunciada. El cuerpo de Nancy Godoy (52) fue hallado ayer en un malezal de difícil acceso, en la estancia correntina “El Curupí”. Estaba semisumergido en un viejo potrero, a unos 2,5 kilómetros de la escuela rural donde desempeñaba funciones como directora.
En ese contexto de profundo dolor y, mientras se aguarda la información clave que arrojará la autopsia, hay cinco imputados que continúan detenidos. Ahora el interrogante pasa por saber en esta instancia si alguno de ellos decidirá romper el pacto de silencio y contar qué pasó realmente con la docente.
La Policía de Corrientes había encontrado prendas quemadas en la tapera en la que vivía el capataz Ireneo Zarza, por lo que se realizaron las pericias pertinentes con el objetivo de obtener información de relevancia para la investigación.
El cadáver fue hallado por un policía, en una zona que aún no se había rastrillado. Estaba en avanzado estado de descomposición y fue enviado al Instituto Médico Forense para la intervención forense.
Por el caso, están presos el mencionado Zarza, Dionisio Sandoval y Nahuel Rojas, todos señalados por el delito de femicidio. A los dos primeros se les impuso la prisión preventiva sin plazo.
El capataz Zarza es el principal sospechoso porque, en las horas previas a la desaparición, fue visto en un puesto tapera, ubicado a 150 metros de la escuela donde trabajaba la víctima.
El hombre solía dormir en ese lugar, mientras que en las áreas cercanas a la escuela se encontró la boina que el propio Zarza reconoció como suya.
Sandoval, de 55 años, también fue aprehendido como supuesto coautor del asesinato ya que es, al igual que Zarza, capataz de la estancia.
Rojas, peón de la estancia, detenido por encubrimiento y procesado como coautor, es pareja de Rosa Leguizamón que fue aprehendida en principio porque participaba de los traslados de Nancy hasta la escuela rural.
El quinto detenido, Ernesto Ezequiel Bordón, está acusado de falso testimonio.
De momento, la investigación apunta a un femicidio. “No descartamos que se pueda tratar de un abuso sexual seguido de femicidio. Es una hipótesis”, precisó el fiscal Javier Gustavo Mosquera, quien está a cargo de la pesquisa junto a su colega María Andrea González.
Godoy todos los días recorría 18 kilómetros desde su casa en Esquina, Corrientes, hasta la estancia “El Curupí”, y de ahí otras dos o tres horas a caballo hasta la Escuela Rural N° 626 del paraje “El Malezal”. En el camino, se desató un horror impensado.
