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El campeón olímpico que dejó de entrenar para coser barbijos

Iker Martínez, medallista de oro en Atenas 2004, paró su preparación para ayudar al hospital Son Espases, de Palma de Mallorca. “Hay que quedarse en casa”, solicitó

Iker Martínez cose barbijos para ayudar al hospital Son Espases

Iker Martínez es una de las máximas leyendas españolas en el mundo de la vela. Dentro de su laureado currículum sobresalen la medalla de oro olímpica en Atenas 2004 y la de plata en Beijing 2008, ambas en la clase 49er. Además, fue tres veces campeón del mundo: Estados Unidos 2002, Grecia 2004 y Bahamas 2010.

Sin embargo, ahora es noticia por mostrar su lado más solidario en medio de esta pandemia del coronavirus que tiene a todo el mundo paralizado. El atleta perteneciente al Equipo Movistar hizo prácticamente a un lado su preparación deportiva en Palma de Mallorca para ayudar a uno de los hospitales de la zona (el Son Espases) en la confección de barbijos.

España, al día de hoy, es uno de los países más afectados por el COVID-19, con más de 80 mil casos registrados.

En diálogo con Infobae, Iker Martínez explicó cómo se originó este proyecto, la crítica situación que vive su país y le envió un mensaje al resto del mundo: “No cometan el mismo error que nosotros, de pensar que esto es una exageración. No, no lo es. Lo mejor es quedarse en casa”.

¿Cómo nació esta movida?

Toda esta movida nace por un problema. Iba a decir en España, pero es en varios países. Yo estoy en Palma de Mallorca, y hay un montón de profesionales que crearon esta movida. Yo llegué un poco más tarde. No soy un profesional ni cortando ni cociendo, aporto mucho menos que ellos. Ellos cosen más rápido y le dedican más tiempo. Lo mío por ahí es más notorio por ser campeón olímpico. Yo me sumé a un grupo de funcionamiento, el cual hizo lo más difícil: conseguir los materiales y organizar todo. Ellos me traen el material y yo hago lo que haga falta. Sumo un pequeño esfuerzo al de muchos para hacer estos barbijos. Es un grupo de gente que se puso a hacer un trabajo buenísimo, yo simplemente me he sumado a ellos. Yo llegué en la parte fácil.

Pero su presencia ayudó a que gane visibilidad y que otras personas puedan sumarse

Esa es la parte importante: que a la gente le llegue, como me ha llegado a mí. Todo el mundo sabe que no soy un especialista en esto, ni tengo conocimiento, pero puedo aportar. Todos podemos aportar. Ese es el mensaje importante. No hay que ser de un gremio específico o de una profesión específica para poder ayudar a que esto acabe lo antes posible y poder proteger a los mayores, que son los que más están sufriendo ahora.

¿Usted ya tenía una máquina de coser en su casa?

No, esa fue la parte más complicada. Pedí una máquina de coser normal, la que se usa en las casas. Le pregunté a algunos amigos e intenté comprarla por internet, pero los envíos no están funcionando. Al final conseguí una, me la dio mi ex mujer. Cuando trajo a los niños el fin de semana me trajo la máquina. Así pude empezar. Además sirvió para poder entretener a los niños, que para ellos es muy duro estar encerrados en un piso. Se entretuvieron. Después de hacer los deberes me dieron una mano.

¿Es cierto que tuvo que ver un tutorial para saber cómo hacer los barbijos?

Sí, claro. Hacía 20 años que no usaba una máquina de coser. La veía y pensaba: cómo arranco, por dónde paso el hilo. Me puse un tutorial en internet. Fue divertido. La máquina funcionó, así que le dimos para adelante.

¿Cómo es la situación actual en España?

La situación que vive ahora mismo España es crítica. Iba a decir dramática también. Es realmente dura. Nadie de nuestra generación se vio en una situación similar a ésta antes. Los más mayores pasaron la guerra, pero nosotros afortunadamente no. Tuvimos la suerte de que las cosas hayan ido bien y en tranquilidad. De repente se nos están muriendo los mayores. También algunos jóvenes, pero en su gran mayoría la gente mayor es a la que le ataca con una agresividad muy fuerte. Ninguno pensaba que esto podía ocurrir. Nos parecía desmesurado. Nos parecía un chiste tener que quedarnos en casa. De película, de ciencia ficción. Hace poco vi un video de Santiago Lange, buscando crear conciencia dentro de la gente en Argentina. Les decía ‘muchachos, esto es de verdad. Vengo de Europa y vi una cosa que no me la creía. Es una cosa muy seria’. Es importante que la gente tome conciencia cuanto antes. Es totalmente exponencial esto. Lo único que puedo transmitir es que es una cosa muy dura, que hay que tomársela muy en serio. Sino perderemos mucha gente. Se desconoce mucho cómo serán los tiempos. Hay que cuidarse y hacer caso. Hay que quedarse en casa. No cometan los errores que cometimos nosotros, de pensar que esto es una exageración. No, no lo es.

¿Cómo es el confinamiento en España?

Sólo podemos salir al supermercado o a la farmacia. Salgo una vez a la semana. La última vez que fui al supermercado me paró la policía. Me pidieron la identificación y expliqué dónde estaba parando y a dónde iba. Como consideraban que adonde me dirigía era cerca me dejaron seguir mi camino. No podemos ir a uno que quede lejos, hay un control estricto. Hay que cumplir las reglas. Es la única manera para que la gente entienda la seriedad de la situación.

¿Hasta cuándo rige el aislamiento?

Al principio nos dijeron dos semanas, pero tras una semana nos dijeron que se extendía dos semanas más. El confinamiento hoy es de un mes, a priori. Ahora llevamos dos semanas. El tema es que parece que sea muy poco probable. En la primera semana fallecían 70 u 80 personas por días, y ahora unas 600. Ojalá en dos semanas más esto esté resuelto, pero no tiene buena pinta. Parece que irá para mucho más.

Con este panorama, ¿cómo hace para mantenerse en forma y entrenar?

Lo primero que me he dado cuenta tras algunos días es que ponernos en forma no nos vamos a poder poner. Lo que hay que intentar es perder la menor forma posible. Y, sobretodo, poder llevar todo este tiempo de la manera más saludable posible. Al principio comencé con mucha energía e hice bicicleta. Un día paré para hacer los barbijos y dormí fatal. Entonces empecé a diagramar una rutina para hacer que el día se pase medio rápido. Lo importante es tener pequeños objetivos al día.

Muchos torneos se pospusieron, como los Juegos Olímpicos. ¿Intentará buscar una plaza para Tokio?

Era evidente que los Juegos Olímpicos no se podían realizar con este tipo de situaciones. Cambiar este tipo de torneo, de tan gran tamaño, no es sencillo. Pero es lo que hay. A mí me toma ya pensando planes a futuro, buscando proyectos interesantes. Estoy más tranquilo que la gente que está pensando en que se le avecinan estos Juegos Olímpicos. Pero creo que lo importante ahora es que pase todo esto, luego veremos dónde estamos y qué podemos hacer. No tenemos ni idea de cómo quedará la sociedad cuando esto acabe. Dependerá de cuánto tiempo lleve. Es imposible imaginar ahora qué sucederá en el futuro. No tengo idea de qué voy a hacer.

Fuente: Infobae

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