El senador nacional por Salta, Gonzalo Guzmán Coraita, mantuvo un encuentro de trabajo con la Asociación Argentina de Contribuyentes.
El debate por una nueva ley de coparticipación federal volvió a ocupar un lugar en la agenda legislativa con un planteo que apunta a modificar el actual esquema de distribución de recursos entre la Nación y las provincias. La propuesta busca avanzar hacia un sistema que otorgue mayor autonomía fiscal a los distritos y reduzca las distorsiones que, según sus impulsores, genera el modelo vigente.
Uno de los principales puntos de discusión está vinculado a la dependencia que tienen muchas provincias de los fondos que reciben a través de la coparticipación. La iniciativa plantea la necesidad de que los gobiernos provinciales cuenten con mayores herramientas fiscales propias para impulsar sus economías, especialmente en sectores productivos y regionales.
El planteo fue abordado en una reunión de trabajo entre el senador nacional por Salta, Gonzalo Guzmán Coraita, y representantes de la Asociación Argentina de Contribuyentes, donde se analizó la posibilidad de avanzar en cambios estructurales dentro del sistema tributario y de distribución de recursos.
Entre los objetivos planteados aparece la búsqueda de un esquema más transparente, con reglas que permitan una distribución más previsible y que, según sus impulsores, premie la eficiencia y fortalezca la capacidad de desarrollo de cada provincia.
Una deuda pendiente
El debate sobre la coparticipación tiene como antecedente el mandato establecido en la reforma constitucional de 1994, que fijó la necesidad de sancionar un nuevo régimen de distribución de recursos entre Nación y provincias.
Desde entonces, el sistema continuó funcionando con modificaciones parciales y acuerdos transitorios, una situación que los impulsores de la reforma consideran insuficiente frente a las necesidades actuales de las economías provinciales.
Durante el encuentro, Guzmán señaló que el esquema actual mantiene un nivel de centralización fiscal que limita la autonomía de los distritos y planteó la necesidad de reemplazar lo que definió como un sistema basado en “parches” por una estructura con criterios más claros.
