Tras la aprobación con 135 votos a favor y 115 en contra, la sesión continuó con el tratamiento en particular.
Por primera vez bajo el gobierno de Milei, la Cámara de Diputados sesionó con un paro general en rechazo a la reforma laboral que se estaba votando. Fue lo distintivo de la jornada que comenzó con piquetes en varios puntos del país, y continuó durante todo el día con movilizaciones frente al Congreso.
Así se expresó un rechazo masivo a la reforma laboral en la calle, y en el Congreso el gobierno tuvo un camino tortuoso de negociaciones. Tuvo que eliminar un artículo -el de las licencias por enfermedad- y arriesgar los tiempos con la vuelta al Senado para su sanción definitiva. Hasta último momento mantuvo negociaciones con los gobernadores que le aportaron ayuda. Tuvo que armar una ingeniería de apoyos para dar cada paso: el quórum unos, votación en general otros, en particular otros.
En la votación en general, entre los afirmativos estuvieron La Libertad Avanza que aportó 94, y se le sumaron los ex Juntos por el Cambio del PRO (12), UCR (6) y Banfi (1) y MID de Zago (2). Hubo varios de Provincias Unidas que también marcaron positivo como los santafesinos (Sacaglia y Nuñez), algunos cordobeses del PJ de Llaryora (Basualdo, Gutierrez), Capozzi (Rio Negro).
De los gobernadores peronistas fueron decisivos los 3 tucumanos de Osvaldo Jaldo, ex integrantes de Unión por la Patria (Medina, Noguera, Fernández).
Hizo su aporte Gustavo Sáenz, gobernador de Salta, con sus 3 diputados (Vega, Biella, Outes); y los misioneros del gobernador Passalacqua (Arrua, Herrera, Ruiz,Vancsik) que integran Innovación Federal.
Completa la nómina de aliados del mileísimo en su cruzada contra los trabajadores el gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, que ordenó a su diputado (Garrido) que acompañe a pesar de su extracción sindical. También su par sanjuanino, Marcelo Orrego, y finalmente apareció el apoyo del gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa (Maureria).
En contra de la reforma laboral estuvieron Unión por la Patria, la bancada completa del Frente de Izquierda (Bregmsan, Del Caño, Del Plá y Pitrola), Coalición Cívica (2), algunos de Provincias Unidas (Juliano, Lousteau, Coletta, Avila, Paulón, Farías), Miguel Angel Pichetto y Nicolás Massot, Pagano.
Los 3 catamarqueños del PJ del gobiernador Jalil, en la votación en general optaron por el rechazo a pesar de haber sido claves para habilitar la sesión dando el quórum. Sin ellos no empezaba la sesión.
Una vez más la imagen fue la de un Congreso blindado y con represión, sesionando y votando en contra del pueblo. Es que el gobierno de Javier Milei solo pudo avanzar con la aprobación de la reforma laboral en ambas cámaras impidiendo un debate abierto hacia la población, en extraordinarias, y con un trámite express para que no se conozca su contenido e implicancias. Solo en los días posteriores a la media sanción en el Senado el rechazo y la bronca crecieron en menos de una semana. El mileísmo sabía que tenía que pisar el acelerador y tratarla en el más completo secretismo. Los únicos defensores que consiguieron para que defiendan la iniciativa fueron de cámaras empresarias.
El ocultamiento no fue la única condición para este resultado: los colaboracionistas fueron centrales. En una ley tan amplia con 218 artículos, estuvieron predispuestos a negociar «la suya» distintos sectores. Una fue la conducción de la CGT, que mantuvo línea directa con Patricia Bullrich sin mover el avispero, dejando correr tiempo a favor de Milei. Quedó tan mal parada que se vio obligada a convocar un paro general. Otros, fueron los gobernadores. En los pasillos, hubo diputados que detallaron cómo el Poder Ejecutivo les mejoró la oferta para, por ejemplo, saldar deudas de las cajas previsionales provinciales (especialmente en el caso de Córdoba y Santa Fe). De esa forma el gobierno logró «convencer» a algunos de los dudosos con el Fondo de Asistencia Laboral.
La sesión continúa con la votación en particular. Lo que ya es seguro es que tendrá que volver al Senado para que acepte o rechace los cambios. Patricia Bullrich se adelantó y convocó antes de que Diputados sesione, a las comisiones que deberán dictaminar nuevamente sobre el texto. Es parte del tratamiento atolondrado del oficialismo. El tiempo apremia y la sanción definitiva recién podría llegar el 27 de febrero con la sesión en el Senado. Un día antes de que terminen las extraordinarias. Dos días antes de que Javier Milei brinde su discurso inaugural del año legislativo en el Congreso y pueda festejar la reforma laboral y el régimen penal juvenil.
Queda una pelea más inmediata el 27 de febrero con la sesión del Senado. Una vez que se sancione definitivamente empezará otra etapa, la disputa por su aplicación.
