La investigación de UDIS incluyó declaraciones de las víctimas, pericias psicológicas, testimonios e informes de especialistas del Cuerpo de Investigaciones Fiscales.
Una mujer fue condenada a diez años de prisión al comprobársele efectivamente delitos sexuales cometidos en perjuicio de sus dos hijos menores de edad. La investigación de UDIS incluyó declaraciones de las víctimas, pericias psicológicas, testimonios e informes de especialistas del Cuerpo de Investigaciones Fiscales.
La fiscal penal interina de la UDIS, Celina Morales Torino, representó al MPF en la audiencia de juicio abreviado en la que una mujer fue condenada a diez años de prisión de cumplimiento efectivo por delitos contra la integridad sexual de sus dos hijos menores de edad.
La condena comprende los delitos de abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo y la guarda, abuso sexual simple agravado por el vínculo y la guarda, suministro de material pornográfico y corrupción de menores agravada por la edad, el vínculo y la guarda, con las relaciones concursales establecidas en la resolución.
La intervención de la UDIS se inició en febrero de 2025, a partir de una denuncia presentada por una trabajadora social de la Secretaría de Primera Infancia, Niñez y Familia, quien tomó conocimiento de una situación de abuso sexual durante el seguimiento de un grupo familiar.
La investigación permitió establecer que la mujer había cometido actos de abuso sexual contra uno de sus hijos, quien tenía 11 años y presentaba una discapacidad intelectual leve al momento del primer hecho.
El niño y sus hermanos se encontraban bajo el cuidado de su abuela paterna, pero algunos fines de semana y durante las vacaciones permanecían en la vivienda de su abuela materna. Fue en ese domicilio, durante uno de esos períodos de vacaciones, donde la mujer cometió los hechos de abuso sexual contra su hijo.
Pese a las medidas de restricción de acercamiento dispuestas respecto de la madre, en marzo de 2026 la misma profesional presentó una nueva denuncia, luego de que el niño relatara otro episodio de abuso sexual ocurrido durante las vacaciones de ese año.
En el transcurso de las actuaciones también se conocieron hechos cometidos contra otra hija de la condenada, quien tenía entre 8 y 9 años cuando fue expuesta por su madre a material de contenido sexual y a una videollamada con un hombre en circunstancias que vulneraron su integridad sexual.
La fiscal Morales Torino reunió diversas pruebas, entre ellas las declaraciones de los niños en Circuito Cerrado de Televisión, testimonios de familiares y de profesionales que intervinieron.
Además, el resultado del análisis de dos celulares secuestrados a la mujer permitió constatar la existencia de material pornográfico.
