El procedimiento llevado adelante por personal de Gendarmería Nacional permitió secuestrar 880 kilos de hojas de coca y 17.350 paquetes de cigarrillos, mercadería que había sido abandonada en plena zona montuosa tras un intento de evasión.
La frontera norte de Salta vuelve a exponer una postal conocida, aunque no por eso menos compleja: senderos escarpados, circulación nocturna y cargamentos que avanzan a pie, lejos de los controles fronterizos formales. En ese escenario, un procedimiento llevado adelante por personal de Gendarmería Nacional permitió secuestrar 880 kilos de hojas de coca y 17.350 paquetes de cigarrillos, mercadería que había sido abandonada en plena zona montuosa tras un intento de evasión.
El operativo se desarrolló durante la madrugada, en inmediaciones de la Ruta Nacional N° 50, una traza estratégica para el tránsito fronterizo en el departamento Orán. Allí, efectivos de la Sección “Aguas Blancas”, dependiente del Escuadrón 20 Orán, realizaban patrullajes preventivos cuando detectaron movimientos inusuales en un sector de difícil acceso.
En medio de la oscuridad y la vegetación cerrada, los uniformados observaron a un grupo de personas que avanzaba transportando bultos de gran tamaño sobre sus espaldas, una modalidad habitual en el traslado informal de mercadería por pasos no habilitados. Al impartir la voz de alto, los individuos reaccionaron de inmediato: arrojaron la carga y escaparon a pie, internándose entre los cerros y el monte.
La huida se produjo sin que pudiera concretarse la identificación de los involucrados. La geografía hostil, sumada a la falta de señal de comunicación en la zona, obligó a los efectivos a asegurar el lugar y trasladar el operativo hacia una dependencia cercana para continuar con las actuaciones correspondientes.
Ya en la Subunidad, y con intervención de la Sede Fiscal Descentralizada, se procedió a una inspección exhaustiva del cargamento abandonado. En total, se contabilizaron 40 bultos de grandes dimensiones, que contenían hojas de coca en estado natural y atados de cigarrillos de origen extranjero, ingresados al país sin aval legal.
Según la valuación oficial, la mercadería secuestrada alcanza un monto estimado de 67.106.360 pesos argentinos, una cifra que dimensiona el impacto económico de este tipo de maniobras ilegales en la región. Todo el procedimiento fue encuadrado como una infracción a la Ley 22.415 del Código Aduanero, normativa que regula el ingreso y egreso de mercaderías al territorio nacional.
La dinámica del contrabando en el norte salteño combina frontera seca, pasos informales y terrenos de difícil control sigue siendo un desafío permanente para las fuerzas federales. Mientras tanto, la mercadería quedó a disposición de la Justicia, que continuará con la investigación para determinar su origen y destino final.
