El presidente destacó «su gesta esfuerzo y sacrificio» y dijo que «la grandeza de San Martín se vio en haber tomado las armas y liberar a medio continente».
El presidente Javier Milei encabezó el acto en conmemoración de la muerte de José de San Martín y sostuvo: «No tenemos un pasado al que regresar porque ya sabemos a donde nos conduce, tenemos la libertad como mandato y seguir el camino de nuestro padre fundador».
En el acto que encabezó en Plaza San Martín, Milei remarcó que San Martín «fue quien nos liberó del yugo español» y «nos dejó un legado inmortal a través de una frase: seamos libres que lo demás no importa nada».
Destacó además «su gesta esfuerzo y sacrificio» y dijo que «la grandeza de San Martín se vio en haber tomado las armas y liberar a medio continente».
Recordó que «San Martín murió ignorado por el país al que le dio todo, no tuvo un gobierno que lo homenajeara en vida sino tan solo tuvo el silencio. Décadas después, Argentina aprendió a hacerle justicia a su nombre, eso debería interpelarlos hoy». «Por demasiado tiempo la Argentina olvidó la demanda de la libertad y dio por sentado aquello por lo que luchó nuestro General, y poco a poco la fuimos perdiendo: nuestra libertad para comerciar, para emprender, para soñar un futuro mejor, para criticar a quienes suprimían las libertades, en nombre de ampliar un Estado gigante», apuntó.
«La libertad para sobrevivir requiere de un pueblo próspero y pujante, pues los intentos de los tiranos de turno de sofocar las llamas de la libertad siempre se apoya en el descontento y la pobreza para romper con el orden. Nuestra misión es proveer a la ciudadanía del crecimiento necesario para planificar su vida personal y familiar», afirmó el Presidente y advirtió que «hoy la libertad se enfrenta a un nuevo conjunto de enemigos internos y externos», porque «nos encontramos en un mundo cada vez más complejo e incierto, donde las distintas potencias recurren a herramientas más sofisticadas para valer sus intereses».
Durante el homenaje marcó también que «debemos dar la batalla cultural para explicar la prosperidad basada en los valores que nos hicieron grandes. Nos quieren hacer creer que el pecado es justo y la justicia es pecado. Defender la libertad que nos legó el General es defender nuestras ideas y valores contra quienes quieren socavarlos».
