La decisión implica el despido de más de 100 empleados.
La firma Electrolux Group anunció ayer el cierre definitivo de su planta en Rosario, donde trabajan alrededor de 200 personas. La decisión pone fin a la producción industrial de la compañía en la ciudad y dará paso a un esquema basado en importaciones para abastecer el mercado argentino.
La medida fue comunicada a la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y tomó por sorpresa a los delegados. Según Pablo Cerra, abogado del gremio, estaba prevista una reunión con las nuevas autoridades de Recursos Humanos, pero fue cancelada minutos antes y la empresa informó por teléfono que había decidido cerrar la fábrica.
El cierre completa un proceso de reducción que había comenzado meses atrás. En abril, Electrolux dejó de fabricar heladeras en Rosario y comenzó a reemplazarlas por productos importados. Además, implementó retiros voluntarios que alcanzaron a unos 100 trabajadores.
La fábrica había llegado a contar con unos 800 empleados hacia fines de 2023. Actualmente quedaban unos 200 trabajadores.
La empresa comunicó que dejará de utilizar el establecimiento como planta industrial y que los productos que comercialice en Argentina serán fabricados en otras instalaciones e ingresarán mediante importaciones.
Desde la UOM anticiparon que cuestionarán los despidos y reclamarán la reincorporación de los trabajadores. «Lo primero que se plantea es la nulidad del despido», afirmó Cerra.
El lunes habrá una audiencia entre la empresa y la UOM en el Ministerio de Trabajo de Santa Fe. Allí, el gremio planteará la nulidad de las desvinculaciones y reclamará la continuidad de los empleos. Con el cierre, Electrolux dejará de fabricar en Rosario, aunque mantendrá su presencia comercial en Argentina y continuará vendiendo las marcas Electrolux y Gafa mediante productos importados.
