Este año se cumplen 334 años del terremoto que casi destruyó por completo a Salta. En vísperas del inicio de la novena en honor al Señor y la Virgen del Milagro, las imágenes peregrinas visitan distintos barrios de Salta.
Salta ya empezó a vivir una de las épocas más esperadas y emotivas del año. Septiembre tiene un significado diferente para los salteños: las calles comienzan a llenarse de fe, aparecen los primeros peregrinos y miles de personas se preparan para volver a encontrarse con el Señor y la Virgen del Milagro.
Este domingo 6 de septiembre comenzará la tradicional novena, dando inicio a jornadas que tendrán su punto máximo con la procesión y la renovación del Pacto de Fidelidad.
Pero el Milagro ya se siente en las calles. En vísperas del comienzo de la novena, las imágenes peregrinas salieron nuevamente al encuentro de los fieles, recorriendo diferentes puntos de Salta.
Este domingo 6 de septiembre comenzará la tradicional novena, dando inicio a jornadas que tendrán su punto máximo con la procesión y la renovación del Pacto de Fidelidad.
Pero el Milagro ya se siente en las calles. En vísperas del comienzo de la novena, las imágenes peregrinas salieron nuevamente al encuentro de los fieles, recorriendo diferentes puntos de Salta.
Familias enteras salen a las veredas y los fieles esperan su paso. Son postales que se repiten cada septiembre y que anticipan lo que vendrá durante las próximas jornadas.
Una historia de fe que atraviesa más de tres siglos
Este 2026 se cumplen 334 años del terremoto de 1692, episodio que quedó para siempre ligado a la historia religiosa de Salta y al origen del Pacto de Fidelidad con el Señor y la Virgen del Milagro.
Desde entonces, la devoción fue pasando de generación en generación hasta convertirse en una de las manifestaciones religiosas más importantes del norte argentino.
Y septiembre vuelve a demostrarlo. Miles de peregrinos comenzarán a movilizarse desde distintos puntos de la provincia, mientras otros llegarán desde diferentes lugares del país para alcanzar la Catedral Basílica y encontrarse con los Santos Patronos.
Algunos recorrerán cientos de kilómetros. Habrá quienes lleguen caminando después de varios días, otros lo harán en bicicleta, a caballo o acompañados por sus familias. Cada uno llevará consigo una historia, una promesa, un agradecimiento o un pedido.
