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| Este viaje comenzo el 18 de Marzo, al principio cuando elegi conocerlo senti curiosidad por este lugar tan inmenso, solitario, lleno de luz, pero al mismo tiempo lleno de energia y ganas de seguir recorriendolo, luego tambien un poco de miedo porque lo aventurero del viaje, a pesar de que siempre viajo sola, era ir hacia un lugar alejado de una ciudad, hablo del Salar de Uyuni. |  |
Sali de Buenos Aires el dia 18 al mediodia en avion con destino a Salta, en un vuelo de Austral para ahorrar un poco de tiempo, bella como siempre ver la ciudad de Salta envuelta por las nubes es muy lindo a pesar de que lloviznaba tenue, desde alli tome un transfer a la terminal de micros ($7) para subir a un bus con destino a La Quiaca, alli solo espere media hora donde aborde el micro de la empresa Balut ($55) a las 15.30 y comenzo mi viaje, estaba casi sin dormir pero no queria dejar de mirar el paisaje con esos cerros que acompañan al costado de la ruta de un lado u otro. El viaje fue perfecto a pesar de que seguia nublado y en algunas partes lloviznaba, pasar por la ciudad de S. Salvador, por los pueblos de la Quebrada con sus colores tan intensos daban otra luz a pesar del dia, o seria la emocion de volver al NOA otra vez, esta vez para ir mas lejos. Llegue a La Quiaca a las 22.30 y directamente fui al hotel que me habian recomendado el Hotel Belgrano donde tome una habitacion con baño privado y desayuno incluido ( $40). Deje mi mochila y sali a buscar un lugar para cenar, que fue muy cerca, luego camine un rato y fui a la terminal, me habia llamado la atencion tanta cantidad de gente que viajaba porque era semana santa, parecia una romeria, los que han pasado por ahi sabran de lo que hablo. Volvi al hotel y dormi profundamente, al otro dia luego de desayunar cargue mi mochila y camine hacia la frontera con Villazon, pase rapido y comence a subir la calle principal, la gente iba y venia, buscaba la agencia de viajes Imperio Inca la cual habia contacatado por internet, alli me recibio la esposa del dueño y contrate el tour para el Salar de dos dias y una noche donde dormiria en el hotel de sal en Coqueza, esto incluia tambien el viaje en tren desde Villazon a Uyuni y el regreso en coche Salon, que incluia la cena, mas el alojamiento en Uyuni en el hotel Sajama en una habitacion con baño privado por (U$ 110), luego de abonarlo fui a almorzar donde comi un riquisimo pejerrey del Titicaca con arroz y papas riquisimas por 10 bolivianos, recorri un poco de Villazon y regrese a la agencia Imperio Inca, que esta frente a la plaza, ya estaban los que serian mis compañeros de tour, Diego y Caren una pareja que fueron mis compañeros todo el viaje asi como tambien el otro Diego y su amigo Facu. Tomamos el tren a las 15.30 rumbo a Uyuni, el paisaje era tan bello con esas montañas rodeandonos por donde miraramos, el tren pasa por distintos pueblos donde pude ver a su gente que en algunos casos saludaban al tren o corrian detras, persiguiendolo como un juego. Donde mas tiempo se detuvo fue en Tupiza y alli aproveche para salir y ver la plaza, los puestos callejeros, la iglesia, lo poco que vi me gusto y espero volver para conocerla mas, dicen que es la joya de Bolivia. Seguimos viaje, anochecia y me dormi con el vaiven del tren y el silencio, cuando desperte ya era noche cerrada, fui al salon comedor y cene, por la ventanilla mire las estrellas que brillaban tanto y ademas con una luna llena que dejaba entreveer las montañas. Llegamos a Uyuni a eso de las 23 hs y fuimos al hotel, alli se habian equivocado y nuestras habitaciones estaban ocupadas asi que nos fuimos a otro hotel sobre la misma calle del Sajama pasando el reloj de Uyuni que a su vez es la oficina de Turismo, sin problemas esa noche me dormi profundamente. Al dia siguiente luego de una ducha reparadora y luego del desayuno que tome a la vuelta del hotel por 10 bolivianos, sali a conocer algo mas de Uyuni, recorri su feria llena de puesto con las cholas vestidas con su ropa tradicional, sus sombreros y sus trenzas, vendiendo todo tipo de mercaderias, donde esta la torre con el reloj habia una vieja glorieta donde una banda de soldados estaba preparandose para dar un concierto,me gusto mucho ver esos edificios antiguos pintados de amarillo, segui a la estacion para verla mejor y admirar ese vagon que esta en su entrada, y caminar por la Av. principal y llegar a la agencia Relampago donde ya estaban haciendo los preparativos para iniciar el viaje tan esperado. volvi al hotel, recoji mi mochila y en la agencia espere junto a mis compañeros hasta que partimos junto a otra pareja, un escoses y su novia australiana. El chofer Luis muy callado pero amable y Beatriz nuestra cocinera eran nuestros guias. Salimos todos en una 4x4 rumbo al Salar, un dia de sol espectacular nos acompañaba, pasando por distintos lugares llegamos primero al viejo cementerio de trenes, una parada obligada de todos los tour, impresiona ver esas maquinas que alguna vez recorrieron Bolivia llevando su materia prima, quietas y desgarbadas en vias muertas. Desde hay regresamos hacia Uyuni para ingresar por otro lugar al salar. Empezar a divisarlo de lejos era confundirlo con el cielo realmente, no habia nubes en el cielo y el sol hacia que brillara mas esa enorme blancura de sal que cada vez se acercaba mas. antes pasamos por el viejo Hotel del Sal en Colchani, donde pude ver y tocar las mesas, bancos, sillas, este hotel ya no funciona y es hoy un museo. Seguimos adentrandonos cada vez mas en ese mar de sal y sol, entrar alli fue sentir una sensacion de libertad, algo que no se puede explicar, los que han estado alla lo saben, la 4x4 seguia hacia adelante hasta que llegamos a la isla Incahuasi o del Pescado donde Beatriz empezo a preparar el almuerzo y luego de abonar los 10 bolivianos comence la subida a lo mas alto de la isla, viendo esos cactus tan grandes, al llegar a lo alto girando en 360 grados solo veia blanco,cielo, sol y siluetas de montañas a mi alrededor, tan sublime, tan sencillo en su grandeza que me senti peuqueña, realmente que valia la pena conocerlo, vi en uno de los escalones un fosil del almeja, daban ganas de raspar y sacarla pero ese ha sido su hogar miles de años. Luego del reparador almuerzo tan rico hecho por Beatriz, seguimos camino al hotel de sal el Hostal Maya, ubicado en el pueblito de Coqueza, a los pies del volcan Tunupa. miraba el reflejo de las pocas nubes que habia y que se reflejaban en el salar, que en algunos lugares conservaba agua de las lluvias, llegamos alrededor de las 17 hs y nos acomodamos en el hostel muy sencillo, salimos a caminar por el caserio con Caren y Diego y el silencio impresionaba, cruzamos un rebaño de llamas que se asustaron al vernos, una chola a la que pedi sacarle una foto y me dijo cuanto le pagaba, algo que nos sorprendio, seguimos caminando en ese silencio viendo la cima del Tunupa que al otro dia subiriamos, y nos sentamos a escuchar el silencio, el viento suave que traia sonidos de la laderas del volcan plantadas de quinua, el sonido de las voces del salar en nuestro interior, algo que no habia experimentado antes y que desperto emociones en mi. Despues de recuperarnos, volvimos al hostel donde la cena ya estaba eran las 20hs. y cenamos los 7, luego alli y junto a un riquisimo Zingani que habian comprado Diego y Facu jugamos junto al otro Diego un partido de truco a 3600 mts sobre el nivel del mar, el cual perdimos Diego y yo pero que nos hizo sentir muy contentos de haber difrutado ese momento.Salimos un ratito afuera y las estrellas tenian tanta luz que parecian mas cerca y el salar tenia luz propia por la luna. Al otro dia antes de amanecer nos levantamos para ver el amanecer, debo decir que me habia llevado la bolsa de dormir y mucho abrigo porque se supone que hace mucho frio alli, y sin embargo fueron dos dias de verano lleno de sol y sin frio, asi que sali solo con una campera para ver ese sol que de amarillo tenue se hace mas naranja y se va reflejando en ese manto salitre hasta iluminarlo lentamente levantado de a poco la bruma de la noche, saque pocas fotos porque no queria dejar de mirarlo. Luego volvi al hostel donde desayunamos para luego iniciar el ascenso al Tunupa, Luis no llevo en la 4x4 hasta donde terminaba la huella y antes de subir entramos a la cueva donde estan las momias de Coqueza han permanecido alli tantos años envueltas en la oscuridad que uno tiene la sensacion de profanar su sueño eterno. Salimos y comenzamos a subir por los senderos en medio de las cuadriculas de quinua y pequeñas plantas con flores lavandas, cuesta el ascenso, falta la respiracion, los oidos se taponan, las piernas dicen no, pero la voluntad y las ganas de subir es tan grande que nos damos fuerza con Caren y Diego, pues FAcu y Diego nos habian dejado atras y que de a poco vamos subiendo, al llegar a los 4400 mts ellos dicen hasta aca llegamos y se sientan a descansar y tomar aire, yo miro esa cumbre y sigo un poco mas, en la cima, el volcan tiene nieve en algunos lados y unos colores ocres, pardos, rojizos, verdes, camino y por los costados de la laderas aparecen llamas que me asustan y las asusto, y sigo un poco mas hasta los 4600 mts, y alli veo una hermosa laguna verde chiquita, donde depues me dicen hay flamencos rosados, que no vi, alli me quedo un rato comtemplando la boca del volcan a un lado y el salar en el otro, los dos magnificos en su omnipotencia, hago una apacheta con las piedras que encuentro y pido un deseo, he llegado, hasta aca dice mi cuerpo y ha valido la pena el esfuerzo. Inicio el descenso y luego bajamos con mis compañeros de ruta, alla abajo el caserio se ve tan chiquito y el manto blanco tan brillante que si se confunde el cielo con la tierra, es esa la sensacion. LLegamos para almorzar y descansar un poco, luego a preparar la mochilota e iniciar el regreso a Uyuni, da pena regresar de ese silencio blanco, del viento eterno, del sol brillante pero al mismo tiempo con la certeza de que he encontrado mis voces interiores que en algun lugar se habian perdido. En el regreso comentamos nuestras sensaciones y el haberlas compartido. Al llegar a Uyuni nos encontramos con la procesion del Via Crucis donde todos los santos de las iglesias son llevados por los habitantes vestidos con sus mejores atuendos, las cholas con sus polleras de fiesta, los chicos de todos lo colegios van en la procesion algo que no veia hace muchos años. Y la gente detras de los santos caminando con esa devocion que sienten. Nos despedimos y cada uno seguia su ruta, los demas seguian mas al Norte y yo al Sur regresando de ese viaje maravilloso. Debo decir que me gusto la gente, el respeto que se tienen, las ganas de que conozcamos su pais, sus costumbres ancestrales, y sobre todo la sencillez, algo que siempre encuentro en el Norte, de regreso en Uyuni esta vez si fui al hotel Sajama y pague 8 bolivianos para poder tomar una ducha y preparame para regresar en el tren de la noche a Villazon. Cene en El restaurant Cactus en la esquina del reloj un bife de llama con papas fritas y arroz que pague 28 bolivianos, disfrute viendo llegar a la gente del lugar a cenar, familias completas que habian estado en el Via Crucis e iban a cenar, luego fui a la estacion a esperar el tren de regreso. El mismo fue tranquilo, pude dormir algo, ya que queria seguir viendo ese cielo azul lleno de estrellas, llegue a Villazon camine hacia la frontera, era muy temprano y no habia mucha gente en las calles, tome un jugo de naranjas por 2 bolivianos exprimido en los puestos de la calle, compre unos recuerdos y pase Inmigraciones a La Quiaca. Llegue a la teminal y saque un pasaje a Humahuaca donde me quedaria dos dias para seguir disfrutando de las montañas y de las voces que recupere en el salar y de sueños que crei perdidos y que me hoy me impulsan a seguir con mas fuerza.
Por: dorisgonza Fuente: Viajeros |