Nada cambió en la Noche Salteña PDF Imprimir
viernes, 03 de octubre de 2008

"La noche sigue siendo una trampa mortal; la preocupación por la seguridad en los boliches duró cuatro meses. Después, todos se olvidaron de los 194 muertos de Cromañon", advierte el abogado Pedro D'Attoli, el defensor de Omar Chabán.

D'Attoli es un abogado penalista a quien el golpe de 1976 sorprendió como secretario de la Presidencia; pasó varios meses detenido a disposición de la Armada y luego, en libertad, se dedicó de lleno a la actividad profesional. Hoy le toca defender al empresario sindicado ante la opinión pública como el máximo responsable de la tragedia que el 30 de diciembre de 2004 enlutó a un país entero. "Chabán es uno de varios responsables, pero es el único que estuvo preso; dos años y medio. Hoy es un referente, pero la sociedad tiene claro que es el único que sufrió la prisión".


El letrado tiene dos preocupaciones. Una, referida directamente a su defendido y a los otros acusados, es demostrar que "no hubo dolo". La causa está caratulada como estrago doloso con dolo eventual, más cohecho. Según D'Attoli, el estrago doloso es equiparable a un atentado terrorista. "Nadie quiso causar la tragedia. Chabán estaba dentro del local y pudo morir; su hermano y su sobrino resultaron afectados, y un amigo murió", señala el abogado.

La otra obsesión

"El día de la tragedia estaba en un recital de tango. Al salir, vi el letrero en televisión: incendio en un boliche de once. Cuatro muertos. Ni me imaginé en ese momento que al día siguiente Katia Aleman, ex pareja de Chabán, me iba a dejar por debajo de la puerta un escrito designándome defensor", relata el abogado. "Para mi es una tragedia personal, porque desde hace cuatro años estoy inmerso en este dolor absurdo, por tantas muertes injustas, que desgarra a familias enteras. Esto le pudo ocurrir a un hijo mío".
D'Attoli asegura que jamás buscó obstáculos y chicanas jurídicas. "Es necesario investigar todo, hasta las últimas consecuencias", dice.


Pero hay una pregunta crucial: ¿Quién es el responsable?
"Quieren endilgarle todo a Omar Chabán, pero él ni siquiera es dueño de la habilitación, sino una sociedad Lagarto S.A., que renovó la habilitación desde 1997. Yo no se cómo lo habilitaron. El local era un engendro".
Los escándalos que rodearon las detenciones y las sucesivas liberaciones de Chabán lo mostraron casi como un asesino serial. "Hubo un amarillismo brutal de parte de muchos medios", dijo el abogado. Lo concreto es que los procesados por el mismo hecho son quince personas, pero el empresario es el referente.


"El es responsable, pero las responsabilidades son varias y sería suicida ignorarlas. Hay una responsabilidad colectiva de la sociedad, que mira sin inmutarse cosas como las que vimos en Cromañon, incluso después de la tragedia. Hay una responsabilidad muy grave en la corrupción, que hace posible estas irregularidades, y hay negligencias graves de las que participa mi defendido, pero no hubo dolo", insiste el abogado.

Algo cotidiano

Para D'Attoli, el infierno de Cromañon es una obsesión cotidiana. Varios testigos aseguran haber visto a tres jóvenes que disparaban bengalas contra un mismo punto de los paneles. Se arrojaron entre 27 y 30 artificios. En el salón se hallaron, sin usar, otras cincuenta bengalas. "Hubo controles, pero los sortearon", asegura D'Attoli. Nadie sabe quiénes eran esos tres chicos. Los padres buscan justicia. Yo creo que es imprescindible la verdad, porque si bien a los jóvenes muertos no se les puede devolver la vida, por lo menos debemos hacer los esfuerzos que correspondan para que esto no se repita. Pero soy escéptico. No veo que nada haya cambiado, ni siquiera al costo de tantas vidas. Debe haber un antes y un después de Cromañon, pero la noche sigue funcionando igual, con millones de jóvenes librados a su suerte".

Fuente: El Tribuno

 
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